jueves, 20 de diciembre de 2012

Vinos italianos


Hola Blogueros como les va? El tema que les traemos hoy es muy interesante porque hablaremos de uno de los mejores acompañantes de la comida italiana.
 
El Vino Italiano, indiscutiblemente, uno de los grandes vinos del mundo. No en vano Italia es el país que alberga algunas de las más antiguas regiones productoras de vino del mundo. Y es que, incluso antes de que los Romanos comenzarán a cultivar sus viñas en el siglo II antes de Cristo, los asentamientos etruscos y griegos habían llevado a la península italiana las prácticas de elaboración del vino. En la actualidad, Italia sigue siendo uno de los principales productores mundiales (posición en la que rivaliza con Francia), responsable de casi una quinta parte de la producción mundial de vino.
 


La producción de vinos espumosos y frisantes es algo que se extiende a lo largo y ancho del territorio italiano, pero, particularmente las regiones septentrionales del Piamonte, Lombardía, Trentino, Véneto y Emilia-Romaña son las regiones con mayor tradición y arraigo.
 
Para la producción de los vinos espumosos las variedades más empleadas en Italia son, por lo general, uvas blancas como: pinot bianco y grigio, moscato, prosecco, trebbiano, malvasia, etc. con el añadido de pinot nero como única variedad tinta, vinificando en blanco. Una excepción interesante la proporciona el espumoso brachetto d’acqui y el lambrusco, obtenidos a partir de uvas tintas vinificadas en rosado.
Confrontando las producciones de las diversas tipologías de los vinos espumantes italianos, se puede observar que los vinos más conocidos son el Asti y el conegliano-valdobbiadene, con aproximadamente 200.000 hl. Los vinos frisantes o de aguja (naturales) son producidos a partir de un grado alcohólico efectivo no inferior a 7 % vol y presentan, conservados a 20 °C en recipientes cerrados, una sobrepresión debida al anhídrido carbónico endógeno no inferior a 1 bar y no superior a 2,5 bar.

Vinos Preferidos en Navidad 
La joya de la panadería italiana es el famoso Panettone que nunca falta en la mesa,  por eso lo ideal es combinarlo con un buen espumoso, Cava Vilarnau Rosado, Pues sus notas refrescantes contrastan con lo seco del panettone sin afectar el dulzor de este postre.

El Padoro, postre navideño parecido al Panettone, se diferencian porque el primero es originario de Verona y se caracteriza por el glaseado blanco que lo cubre. Además de ser más esponjoso y grasoso. Se puede acompañar perfectamente, y la combinación es exquisita, con el Prosseco, (un vino espumante).
Y para aquellos que quieran tener un tinte italiano durante la cena navideña, la mejor opción podría ser combinar pastas o pizzas con vinos que provienen de la uva tinta. Este licor se caracteriza por tener un aroma a fruta roja madura y ser sedoso y elegante. Estos vinos también se suelen combinar con carnes rojas o arroces, como el risotto con ossobuco, que también podrían ser implementados a la receta, con el fin de que el sabor frutal de la bebida contraste con algunas sensaciones saladas.